Entrevistas De Otra
Dimensión: Ricardo González Corpancho
Conversaciones donde los límites de la realidad se vuelven difusos
Hay testimonios que desafían nuestras certezas y preguntas para las que todavía no tenemos respuestas. En Entrevistas de otra dimensión Iván Vega Recabal conversa con investigadores, testigos y protagonistas de experiencias extraordinarias para explorar aquello que parece existir más allá de los límites de lo conocido.
Sin imponer certezas. Sin decirte qué creer. Solo escuchar, preguntar y dejar abierta la posibilidad.
Bienvenido: Ricardo González Corpancho
Escritor e investigador peruano, residente en Argentina, cuya vida ha estado vinculada durante décadas al fenómeno OVNI y al contactismo.
Según relata, sus primeras experiencias se remontan a la infancia, cuando observó extrañas luces en Chosica, Perú. Años después, en 1993, afirma haber vivido una experiencia que marcaría un punto de inflexión: recibió lo que interpretó como un mensaje mental y, tras pedir una confirmación, subió a la terraza de su casa acompañado por su familia, donde todos observaron un objeto luminoso.
A partir de entonces comenzó una búsqueda que lo llevó a participar en grupos de ufología y contactismo, escribir libros, impartir conferencias y recorrer diferentes lugares relacionados con el fenómeno. Sin embargo, con el paso de los años su interpretación también fue cambiando. Hoy reconoce que algunas de sus primeras conclusiones pudieron ser limitadas y contempla un escenario mucho más complejo, donde podrían coexistir distintas explicaciones.
En esta conversación realizada en Chile hablamos precisamente de esas zonas difíciles: luces y esferas, conciencia, experiencias paranormales, posibles inteligencias extraterrestres o interdimensionales, protocolos de contacto y, sobre todo, de las dudas que aparecen cuando una experiencia extraordinaria desafía nuestras propias interpretaciones.
Estas son diez preguntas a Ricardo González Corpancho.
1. ¿QUÉ ES REALMENTE EL FENÓMENO OVNI?
IVÁN VEGA REGAL: Después de tantos años de experiencias e investigación, ¿cuál es hoy tu percepción del fenómeno? ¿Estamos hablando de algo extraterrestre, interdimensional, psíquico? ¿O podría haber distintas explicaciones?
RICARDO GONZÁLEZ: A lo largo de estos años he tratado de ver las cosas en perspectiva. Cuando se discute qué son, de dónde vienen, si las naves son metálicas, si son de energía o si algunas de estas luces son sondas controladas a distancia, creo que uno debe ser prudente.
También descubrí que existe una línea muy delgada entre las experiencias reales y las exageraciones, y ciertas cosas que te pueden llevar al fanatismo o al delirio.
Hoy considero que el fenómeno no es humano, que es real y es de múltiple origen.
No necesariamente se trata solamente de un fenómeno interdimensional o psíquico que utiliza nuestra sustancia mental y se puede camuflar de acuerdo con lo que necesitamos ver. Esa posibilidad existe, pero también sigo pensando que hay casos que pueden encajar con la hipótesis extraterrestre.
Creo que el error sería mirar toda la realidad del fenómeno a través de una sola explicación.
2. ¿LAS ESFERAS DE LUZ PODRÍAN SER ENTIDADES EN SÍ MISMAS?
IVÁN VEGA REGAL: En muchos de los casos que he investigado, el fenómeno comienza con luces, orbes o esferas. Cuando profundizas en el relato del testigo, muchas veces descubres que no necesariamente está describiendo el clásico OVNI de «tuercas y tornillos». ¿Qué ocurre en tu experiencia?
RICARDO GONZÁLEZ: En mi caso personal, lo primero que recuerdo fueron luces, aunque también he visto en otros lugares del Perú objetos de apariencia metálica.
Este es un tema muy resbaladizo. Uno debe ser prudente en cómo describe las cosas que vio o cómo cree recordarlas, por el fantasma de la percepción.
Muchas veces estas experiencias comienzan con esferas. Y no necesariamente son sondas, caneplas o tecnología, como si se tratara de un dron extraterrestre.
Pueden ser entidades en sí mismas, que primero son observadas como una esfera y posteriormente pueden corporizarse —sea esa su forma original o no— como una entidad de aspecto humano para facilitar la interacción con el testigo.
3. ¿EXISTE UN SEGUIMIENTO FAMILIAR O ANCESTRAL DE LOS TESTIGOS?
IVÁN VEGA REGAL: Hay otro elemento que aparece en algunos de los casos que he investigado: una especie de seguimiento familiar o ancestral. ¿Tus padres tuvieron algún acercamiento al fenómeno o tú serías, por decirlo de alguna manera, la primera generación?
RICARDO GONZÁLEZ: Me he convencido de que hay un rastreo que viene desde los ancestros del testigo. Ellos lo han dicho en sus mensajes.
Pero aquí entramos en un terreno resbaladizo. Una cosa es aquello a lo que uno llega basándose en evidencias y otra lo que estos seres dicen en los mensajes.
Fotografías, filmaciones o miles de testimonios no constituyen evidencia científica como tal. Son indicios que pueden ser estudiados. La evidencia científica exige otras condiciones, como la posibilidad de repetición y su evaluación dentro del ámbito científico.
Dicho eso, si me baso en los mensajes y en nuestra propia experiencia, considero que estos seres han rastreado al testigo desde sus ancestros. Yo no tengo ninguna duda.
En mi familia no se hablaba de estos temas, pero después descubrí que mi padre había tenido algunas vivencias que él interpretaba como paranormales. También descubrí que tenía un único libro de ufología en su biblioteca, que había comprado en 1974, el año en que nací, y me dijo que había sentido que algún día ese libro sería importante para mí.
Por eso digo que pueden existir conexiones que empiezan con nuestros padres y otras que desconocemos, porque quizá un abuelo o un bisabuelo tuvo experiencias de las que nunca llegamos a enterarnos.
4. ¿CUÁNDO LAS LUCES SE CONVIRTIERON EN UNA EXPERIENCIA DE CONTACTO?
IVÁN VEGA REGAL: Habías observado luces desde niño, pero ¿cuándo ocurre ese momento en que la experiencia cambia y sientes que existe una inteligencia intentando comunicarse contigo?
RICARDO GONZÁLEZ: El primer mensaje concreto que viví ocurrió en 1993. Yo tenía 19 años, estudiaba Mercadotecnia y estaba preparándome para un parcial de Estadística y Contabilidad.
No practicaba meditación ni formaba parte de ningún grupo organizado de contactismo. Eso quiero aclararlo porque existe el mito de que mi experiencia comenzó con grupos de contacto como Rama, y no fue así. Mi experiencia empezó de forma individual y más tarde me llevó a participar en diferentes grupos durante mi búsqueda.
Mientras descansaba de mis estudios recibí mentalmente una voz que me decía que eran seres extraterrestres que estaban intentando contactarme.
Yo dudé, como toda persona racional.
Entonces recibí esta respuesta:
«¿Quieres una confirmación? Sube a la terraza de tu casa».
Subí acompañado por mi papá, mi madre y mis hermanos, y todos vimos el objeto allí arriba.
Yo quedé completamente pasmado. Porque una cosa es aceptar, por cultura, sentido común o estadística, que tal vez no estamos solos en el universo. Otra cosa es recibir un mensaje.
Al principio no fue fascinante.
Fue preocupante.
5. ¿LO PARANORMAL Y EL FENÓMENO OVNI ESTÁN RELACIONADOS?
IVÁN VEGA REGAL: Una de las hipótesis que desarrollo en mi investigación es que lo paranormal podría estar profundamente relacionado con el fenómeno OVNI. ¿Qué opinas? ¿Estamos frente a fenómenos distintos o pueden formar parte de una misma realidad?
RICARDO GONZÁLEZ: Están unidos.
No todo se basa en la versión clásica de la ufología: una criatura de aspecto humano enfundada en un traje metálico, dentro de un objeto con volumen, densidad y peso, que llega, deja una huella, habla del peligro de las armas nucleares, entrega un mensaje de paz y después se marcha.
Esa es, digamos, una versión minimalista del fenómeno.
También existen casos que, a mi modo de ver las cosas —y te lo digo como testigo—, ya no encajan cien por ciento con la hipótesis extraterrestre. Puede manifestarse una conciencia, una energía —no sé qué término emplear— y la experiencia ser compatible con un encuentro cercano, pero no necesariamente tratarse de una entidad extraterrestre.
Por eso pienso que aquí se entrelazan la percepción psíquica, otras dimensiones, el contactismo extraterrestre y otros fenómenos.
Para mí, el punto de conexión tiene que ver con la conciencia.
6. ¿TUVISTE QUE RECONOCER QUE ALGUNAS DE TUS PRIMERAS INTERPRETACIONES PODÍAN ESTAR EQUIVOCADAS?
IVÁN VEGA REGAL: Hoy tienes una mirada bastante abierta respecto de las distintas posibilidades. ¿Siempre pensaste de esta manera?
RICARDO GONZÁLEZ: No. Yo era mucho más cerrado en mi juventud, tal vez porque defendía las experiencias que habíamos tenido en Perú.
Pero en 1998 tuve una experiencia en la llamada Zona X, en Cusco, muy cerca de Sacsayhuamán. Estaba acompañado por un paco andino, Sergio Cáceres Huamán, y vimos una entidad luminosa que apareció en una cueva.
Aquello no tenía nada que ver con los extraterrestres de aspecto humano, los mensajes y las experiencias del contacto clásico que yo conocía hasta ese momento.
Ni siquiera sabíamos qué habíamos visto. El paco consideraba una posibilidad desde su propia cosmovisión y yo trataba de interpretarlo como una entidad interdimensional.
La experiencia generó incluso una discusión dentro de los grupos de contactismo en los que me movía, porque aquello no encajaba con lo que se suponía que debíamos estar viviendo.
Pero el fenómeno termina rompiendo tus esquemas mentales.
Rompió los míos porque yo también me equivoqué en mis interpretaciones iniciales.
Desde 1998 fui cambiando mi visión. Empecé a escuchar a otros contactados, supuestos abducidos e investigadores. Al principio pensaba: «Esto no es cierto, porque yo lo viví de una forma diferente».
Hasta que me hice otra pregunta:
¿Y qué tal si todo era cierto?
7. ¿POR QUÉ DECIDISTE EXPONERTE PÚBLICAMENTE?
IVÁN VEGA REGAL: Tu historia se hizo pública, apareciste en televisión, diste conferencias y también recibiste cuestionamientos. ¿Por qué decidiste seguir exponiéndote?
RICARDO GONZÁLEZ: Nadie en su sano juicio piensa cuando es niño: «Cuando sea adulto quiero ser ufólogo o contactado y aparecer en televisión discutiendo con periodistas si estoy mal o no de la cabeza».
Tampoco es esa supuesta vida de rockstar que algunos pueden imaginar por escribir libros, hacer congresos, dar conferencias y viajar.
Entonces, ¿por qué lo sigo haciendo? ¿Por qué lo empecé a hacer?
Porque ellos me lo pidieron.
Y sé que esto es peligroso decirlo porque alguien podría interpretar que creo tener una misión, que soy una especie de elegido o un embajador de los extraterrestres. A mí eso me da prurito.
Sencillamente, ellos me preguntaron si estaba dispuesto a dar a conocer mi testimonio, porque llegaría un colectivo mayor de testigos comunes y corrientes como yo, y esa sería mi humilde tarea: aportar mi granito de arena para generar un colectivo de testimonios, una masa crítica de personas que abandonaran el miedo y pudieran compartir sus experiencias.
Eso es lo que he hecho.
Y no me arrepiento. No ha sido fácil, sobre todo al principio.
8. ¿QUÉ RELATA PAOLA HARRIS SOBRE LOS ENCUENTROS DE MONTE SHASTA?
IVÁN VEGA REGAL: En tu historia aparece también Paola Harris, quien en ese momento estaba investigando tu caso y posteriormente hizo público su propio testimonio. ¿Qué ocurrió?
RICARDO GONZÁLEZ: Paola participó en experiencias de contacto en Monte Shasta y lo que ocurrió allí generó un cisma dentro de ciertos sectores de la ufología.
Ella había llegado con una posición crítica, investigando mi caso, y después afirmó haber vivido una experiencia que decidió contar públicamente.
Hubo personas que cuestionaron aquello y plantearon que yo podía haberla influenciado o sugestionado.
Pero Paola se plantó y dijo algo que para mí es fundamental:
«¿Qué es la investigación? Es decir lo que ves, te guste o no te guste. Investigar no es encontrar informaciones que confirmen lo que tú pienses, sea a favor del fenómeno o en contra del fenómeno. Eso es un sesgo de confirmación de manual».
Ella sostuvo que había vivido esa experiencia y que tenía que contarla.
Y la sigue contando.
9. ¿EXISTE REALMENTE UN «PROTOCOLO» PARA ESTABLECER CONTACTO?
IVÁN VEGA REGAL: Se habla de meditación, percepción extrasensorial, protocolos e incluso aplicaciones destinadas a intentar establecer contacto. ¿Realmente funciona de esa manera?
RICARDO GONZÁLEZ: Yo mismo publiqué un libro llamado Protocolos de contacto, pero no entendiendo «protocolo» como un ABC que garantice tener contacto.
Ese fue un gran error que algunos cometimos.
Me incluyo.
Compartíamos información basada en percepción extrasensorial, meditación y una serie de técnicas que podían favorecer el contexto del contacto.
Pero en realidad hay otras cosas relacionadas con estas experiencias: la conexión con el fenómeno desde antes, una convicción interior, una «sustancia interior» —no sé cómo definirlo— que parece convocar al fenómeno.
No necesariamente porque te hagas vegetariano, medites todos los días, sigas determinados protocolos o descargues una aplicación en el teléfono para buscar que las luces te respondan vas a tener contacto.
Te puede ir bien dos veces y mal otras dos.
El fenómeno no funciona así.
10. ¿POR QUÉ CONTACTAR CON PERSONAS COMUNES Y NO CON CIENTÍFICOS O PRESIDENTES?
IVÁN VEGA REGAL: Esta es una de las preguntas que inevitablemente aparecen cuando se habla de contactismo. ¿Por qué a ti o a otros contactados, personas comunes y corrientes, y no a un científico o a un presidente?
RICARDO GONZÁLEZ: ¿Y quién dice que no, querido Iván?
Hay mucha gente del ámbito académico, científico y militar que ha visto objetos anómalos. Y aquí quiero hacer una diferencia: cuando digo «escéptico» no estoy en contra del escepticismo. El escepticismo, entendido como la capacidad de dudar, está bien.
Pero he conocido personas del mundo académico que me han contado experiencias de este tipo. Algunas, según lo que me han relatado, han tenido problemas porque podían perder inversiones, financiamiento o credibilidad si continuaban hablando públicamente del tema.
Por eso creo que son muchos más de los que imaginamos.
Lo que ocurre es que algunas de estas personas tienen otro rol y prefieren trabajar o investigar silenciosamente. En cambio, la gente común muchas veces tiene mayor libertad para compartir aquello que ha vivido.
Y por eso creo que no hay que subestimar el testimonio de la gente común.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario